Parece que el mundo corporativo ha sufrido un lavado de cerebro masivo con WeTransfer.

Cada vez que alguien me dice "te lo paso por WeTransfer", me entra un tic en el ojo. Te obligan a poner tu email, te fríen a correos de confirmación, limitan tu envío a unos miserables 2 GB en su versión gratis, y encima los archivos caducan a los 7 días. Todo esto mientras recopilan la red de contactos entre tú y la persona a la que le envías el archivo para engordar sus bases de datos. Un negocio redondo para ellos, una pérdida de tiempo monumental para ti.

Si quieres enviar gigas de información de forma anónima, con enlaces que se generan en milisegundos y con cifrado real (para que nadie, ni la propia empresa, pueda ver lo que envías), deja de hacer el novato y guarda estas cuatro joyas en tus marcadores.

1. SwissTransfer: La navaja suiza de la privacidad (El Rey Absoluto)

Si solo vas a usar una herramienta de esta lista para el día a día de la oficina, que sea esta. Desarrollada por Infomaniak (una empresa suiza obsesionada con la privacidad), es literalmente lo que WeTransfer soñaría ser si no estuviera ocupado vendiendo tus datos.

  • Límite de tamaño: 50 GB por envío. (Sí, cincuenta gigas. Gratis).
  • ¿Pide datos?: Absolutamente cero. Subes, generas el enlace y te vas.
  • Caducidad: Hasta 30 días configurables.
  • Seguridad: Alojado en Suiza (leyes de privacidad extremas), cifrado de extremo a extremo y puedes proteger la descarga con contraseña o limitar el número de veces que se puede descargar.

2. Internxt Send: El búnker 'Open Source' (y producto nacional)

Si eres de los que tapan la webcam con cinta aislante y compilas tu propio núcleo de Linux (mis respetos), esta es tu herramienta. Internxt es una empresa europea (con sede en España) que está haciendo las cosas asquerosamente bien en el terreno de la privacidad frente a los gigantes tecnológicos. Su herramienta Send es una maravilla de la criptografía.

  • La magia (Zero-Knowledge): Utilizan cifrado de extremo a extremo y arquitectura de "conocimiento cero". Esto significa que el archivo se cifra en tu propio navegador antes de subir al servidor. Ni siquiera los ingenieros de Internxt tienen la llave para ver qué estás enviando. Es matemáticamente imposible que te espíen.
  • Límite de tamaño: Hasta 5 GB por envío totalmente gratis y sin dar un solo dato personal.
  • Código Abierto: Todo su código está auditado y subido a GitHub. No hay puertas traseras ni sorpresas corporativas ocultas.
  • Control total: El enlace es de un solo uso o caduca a los pocos días, perfecto para mandar credenciales, bases de datos o documentos legales sensibles.

3. Wormhole: Velocidad absurda e hiper-cifrado P2P

Wormhole.app parece brujería, pero es criptografía P2P (Peer-to-Peer) bien aplicada. Su lema es que "las barras de progreso son para los perdedores", y tienen toda la razón del mundo.

  • La magia: En el instante en el que arrastras el archivo a la web, te da el enlace de descarga. No tienes que esperar a que el archivo termine de subirse al servidor. Le pasas el enlace a tu amigo, y él empieza a descargar el archivo mientras tú lo sigues subiendo.
  • Límite de tamaño: Hasta 10 GB (si mantienes la pestaña abierta para hacer P2P).
  • Seguridad: Cifrado de extremo a extremo (E2EE).
  • Caducidad: 24 horas. Está pensado para envíos rápidos y tácticos donde la velocidad es la prioridad absoluta.

4. Gofile: El salvaje oeste sin límites

Gofile.io es ese proyecto de código abierto impulsado por donaciones que lleva años salvándole la vida a la comunidad de internet. Su interfaz parece sacada de 2010, pero debajo del capó tiene un motor imparable.

  • Límite de tamaño: Ilimitado. Literalmente. Sube lo que quieras, el tamaño que quieras.
  • ¿Pide datos?: Nada. No hay ni botón de registro obligatorio.
  • Caducidad: Los archivos no se borran por tiempo, sino por inactividad. Mientras la gente siga descargando tu enlace de vez en cuando, el archivo vivirá para siempre en sus servidores.
  • El detalle técnico: Puedes configurar carpetas enteras, ponerles contraseña y usarlas como un mini-servidor temporal anónimo.

El Veredicto de Sistemas

Dejad de ponérselo fácil a las empresas que trafican con vuestra información. Si es un archivo masivo de vídeo para un cliente, usa SwissTransfer. Si envías archivos confidenciales (contratos, bases de datos o contraseñas) y no te fías de nadie, usa Internxt Send por su arquitectura Zero-Knowledge. Si tienes prisa extrema, tira de Wormhole.

La próxima vez que alguien te pida tu email para enviarte un PDF pesado, mándale este artículo y ahórrale un disgusto.